Iván Téllez
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Los tintes, el calor del secador, la plancha… son muchas las agresiones a las que nuestro cabello tiene que someterse a diario. Esto hace que, inevitablamente, la fibra capilar se resienta, causando problemas como el encrespamiento, las puntas abiertas, la pérdida de brillo o la rotura. Ahora que debemos quedarnos en casa, podemos prescindir de algunas de estas agresiones que, aunque son parte imprescindible de nuestras rutinas debelleza, son prescindibles durante el confinamiento. Aprovecha estas semanas para cuidar y renovar tu cabello, presumiento de un pelo brillante y fuerte. Te damos los trucos que necesitas para conseguir una melena espectacular desde casa.
El primer consejo que debemos darte es que no descuides la limpieza del cuero cabelludo y del pelo. Se ha puesto muy de moda en las últimas semanas el movimiento no poo, un corriente que te aconseja lavarte el pelo sin champú, aplicando directamente acondicionador. Es importante saber que la función del acondicionador es hidratar y dar brillo a tu cabello, pero no limpiarlo, no contiene ingredientes para ese fin. Por ello, si no utilizas champú, la grasa acumulada en tu cuero cabelludo puede convertirse en un problema a la larga.

Las altas temperaturas que emite el secador y la plancha sobre el cabello son una de las principales causas que provocan sequedad, encrespamiento y debilidad en nuestro pelo. Es cierto que es difícil prescindir de ellos para conseguir un buen peinado para el día a día pero, ahora que tenemos la oportunidad de quedarnos en casa durante varias semanas, el mejor consejo es dejar de lado la plancha y el secador. Deja tu pelo secarse al aire, sin aplicar ninguna fuente de calor, de esta forma conseguirás que crezca más sano desde la raíz, sin recibir agresiones. Además, las puntas podrán respirar y evitarás que se abran y rompan. Tras varios días sin usar secador y plancha notarás cómo el encrespamiento se reduce. Si no terminas de sentirte cómoda con el pelo “al natural”, puedes probar recogidos con pinzas, lazos o trenzas, seguro que encuentras algún look que te encanta y que aún no has descubierto.

Los mejores aliados de tu pelo durante tu estancia en casa serán, sin duda, los productos hidratantes: mascarillas, aceites capilares y sérums nutritivos son la clave para que tu pelo vuelva a brillar con fuerza. Además, el tiempo vuelve a ser un factor decisivo y por suerte ahora podemos dejarlos actuar sin miedo de que el pelo nos quede más graso o apelmazado. Aplica una mascarilla hidratante después de lavarte el pelo y aclara con abundante agua. Después de la ducha, aplica un sérum nutritivo o un aceite capilar para que de más brillo e hidratación. Ahora que no tienes tanta prisa por darte una ducha mañanera rápida y salir pitando para la oficina, aprovecha para aplicar todos esos productos capilares que tienes olvidados y déjalos actuar el tiempo que recomienda el fabricante.
Estos son algunos de los productos hidratantes para tu cabello más efectivos:





Un truco para que tu cabello absorba mejor estos productos es dormir con ellos y dejarlos actuar toda la noche. Aplica tu mascarilla hidratante o tu aceite capilar sobre el pelo, envuélvelo en papel de plata o ponte un gorro de ducha para dormir. Por la mañana, lávate el pelo para eliminar el exceso de producto y la grasa acumulada y verás como el pelo está totalmente cambiado, suave, brillante y sin rastro de encrespamiento.
Si tienes el pelo fino y quebradizo, es el momento perfecto para aplicar una loción que lo fortalezca desde la raíz. Combinar estas lociones con la hidratación necesaria y con dejar de usar secadores y planchas hará que el efecto sea mucho más visible y eficaz y tu pelo nazca más fuerte y con volumen. Además, el estrés que generar la situación que estamos viviendo y la ruptura con nuestra rutina, puede provocar una caída excesiva que es necesario frenar. Con los cuidados necesarios, podremos salir del confinamiento con el pelo mucho más fortalecido y brillante, te damos algunas recomendaciones de lociones para el cabello que pueden mejorar visiblemente su aspecto:
Ahora que paramos, que nos quedamos en casa y que por fin tenemos el tiempo de cuya falta tanto nos aquejamos en el día a día, es el momento para cuidarnos y hacer todas aquellas cosas que tenemos en nuestra lista de tareas pendientes y que nunca llegamos a realizar. Cuidarnos por dentro, pero también por fuera, es sin duda una de las mejores ideas para llenar estos días. Mima tu piel, nutre tu cabello y dedica tiempo para mimarte y encontrar relajación. Es momento de cuidarte, es el momento para ti.
Fuente: enfemenino
Tener un hobby que estimule tu cerebro a toda edad te va a ayudar a ser mejor persona, librarte un poquito del estrés y no envejecer horrible.
Piensa en todas esas horas libres que vas a tener el día que te retires. O en esas pocas horas que tienes para ti cuando sales de trabajar y tu suegra tiene a los niños. O ya de plano en la noche cuando todos se durmieron. ¿Qué puedes hacer? Y no puedes decir “descansar” o “ir al súper”. Si nada se te viene a la mente, te urge buscarte un hobby. Algo que ocupe tu mente a tal grado que no puedas pensar en otra cosa y tus manos para que no puedas agarrar el celular.
Cuando tus manos están haciendo algo, tu mente se mete tanto en la puntada perfecta o en encontrar el tono de azul ideal, que no hay forma de que tus preocupaciones se cuelen en tus pensamientos. Y si sí, no parecen tan importantes como lograr que tus rosas queden si una sola espina.
Cada que logras algo, superas un obstáculo y mejoras tu técnica, tu cuerpo y tu mente se sienten más en paz que antes. Es por eso que todo mundo necesita un hobby, que además te ayuda a…
1. Aprender a fluir y vaciar tu mente
Todos preferimos echarnos a ver la tele y scrollear en el teléfono que ponernos a bordar un mantel. Es la verdad. Y aunque es necesario vegetar de vez en cuando, no es lo más recomendable vivir así. Entonces no, tu hobby no puede ser Instagram ni ver series. Necesitas un pasatiempo que te ayude a no pensar en nada más que en lo que estás haciendo. Y tiene que ser lo suficientemente difícil para que no te concentres al cine, pero no tanto para que te estreses.
2. Estructurar tu tiempo
Según la ley de Parkinson, “el trabajo se expande para llenar el tiempo disponible para terminarlo”. O sea, las cosas toman tanto tiempo como tiempo tengas. Por ejemplo, si tienes una hora en lo que tu hijo sale del karate, ese tiempo te toma tu tejido, pero si tienes cuatro horas en la mañana, te puedes tomar toooodo ese tiempo y acabar tu bufanda. Esto es súper útil a la hora del retiro. O si tienes poco tiempo para disfrutar, te metes a tope y te vuelves súper eficiente.
3. Crear nuevas conexiones sociales
Aunque muchos hobbies son trabajo de una persona, otros nos llevan a involucrarnos en grupos y comunidades; nos llevan a conocer personas con quienes, de otra forma, no tendríamos contacto. Además, eso también implica que ese espacio y ese grupo sean exclusivamente tuyos. Las conexiones sociales son clave para nuestro bienestar, y los hobbies nos facilitan estas conexiones, lo bueno aquí es que tú decides cuánto y cuándo abrirte.
4. Ser más interesante
Tener una actividad así, te da mucho tema de conversación. Tu hobby le agrega capas y riqueza a tu identidad. A la gente le gusta estar con personas llenas de pasión y curiosidad, con historias que contar, con talento y algo de qué hablar más allá de las cosas de chamba. Así no solamente vas a tener una mejor vida tú, también vas a inspirar a los demás.
5. Bajarle al estrés
Cuando tienes un día difícil en la oficina, tu jefe te hizo polvo y además hiciste dos horas de regreso a tu casa porque llovió, llegar a ver tele no ayuda nadita a mejorar tu autoestima. Ahora piensa que saliendo de la oficina te va s a tu clase de pintura y acabas el cuadro que llevas meses trabajando. ¿No te sientes orgullosísimo de tu logro? Más allá de distraerte y poner tu mente en blanco, estas actividades te recuerdan que eres una persona con muchas facetas y que el hecho de que te vaya medio mal en una no te hace menos.
OJO: un hobby no es una actividad…
Un hobby sí es una actividad…
Fuente: Revista Moi
¿Es importante esterilizar todo lo que mi pequeño utiliza? ¿Cada cuánto tiempo hay que hacerlo? ¿Cómo se esteriliza un chupete? ¿Lo estoy haciendo bien si al limpiarlo solo utilizo agua y jabón? Estas son solo algunas de las preguntas que se formulan muchos padres y madres (principalmente, los primerizos) con respecto a las necesidades de su pequeño en lo que se refiere a la eliminación de las bacterias y defensa del bebé.
Sin embargo, a pesar de las muchas cuestiones que se puedan formular los adultos con respecto a los recién nacidos, muchos pediatras aconsejan tomarse este aspecto con calma y tener cautela en el momento de limpiar a fondo todos los utensilios que utilizan los bebés, ya que acaban llevándoselos a la boca la mayoría de las veces.
Para empezar, conviene definir qué es exactamente la esterilización. Se trata de la eliminación o muerte de todos los microorganismos que contiene un objeto o una sustancia de manera que dicho objeto no pueda contaminarse de nuevo. En el caso de los niños recién nacidos, es de suma importancia que tanto los biberones, los chupetes, las tetinas u otros objetos con los que haya estado en contacto pasen por un proceso de esterilización que impida a los gérmenes acceder al cuerpo del bebé.
Es interesante que sepas cuáles son los diferentes metodos de esterilización de manera que puedas probar cada uno para determinar cuál es el que más te conviene o la que más fácil te resulte.
1. Hervir los chupetes y los biberones en una olla. Este sin duda es el método más utilizado. Para llevar a cabo uno de los métodos más populares de esta lista, debes colocar todos los objetos del niño (tetinas y accesorios para comer incluidos) en un cazo cubierto de agua. Déjalo hervir durante 10 minutos, aproximadamente y, después, escúrrelos. Es fundamental que cuando se hayan secado, los tapes y los guardes para que mantengan la limpieza que necesitan en su próxima utilización.
2. Esterilizar en el lavavajillas. Otro de los métodos de higiene que más eligen los adultos para eliminar gérmenes de las piezas de los bebés. Es el más sencillo, puesto que solo debes colocar estos objetos en el lavavajillas y poner un ciclo completo a 65 ºC. En este caso, debes tener en cuenta que la tetina de caucho se debe limpiar aparte.
3. Con agua fría. Para ello, puedes utilizar un recipiente grande o una olla en la que debes introducir las piezas que vaya a usar tu bebé y llenarlo de agua hasta que las cubra por completo. Después, añade una sustancia desinfectante (puede ser líquido o en pastilla) y dejar actuar dicha sustancia entre media hora y una hora y media.

De todos modos, siempre puedes probar con los esterilizadores de microondas, que eliminan todos los microorganismos utilizando el calor del vapor generado por el calor de este electrodoméstico. Son aparatos compactos que puedes adquirir por precios bajos y puedes guardar en cualquier sitio. Lo único que debes tener en cuenta es que si necesitas esterilizar algún objeto metálico, no lo puedes incluir en estos esterilizadores.
Ademas, también los hay eléctricos, que tardan muy poco en cumplir con sus funciones de limpieza a fondo y se caracterizan por su sencilla utilización (las instrucciones de uso no dan lugar a dudas), ademas de que en su interior puedes incluir varios biberones para esterilizarlos a la vez. La diferencia es que, como son mas grandes, su precio aumenta considerablemente con respecto a los esterilizadores de microondas. En cualquier caso, independientemente del esterilizador que escojas, obtendrás resultado satisfactorios.
Aunque muchos padres y madres tienen una preocupación lógica por la esterilización a la que deben someterse las diferentes piezas que utilicen sus bebés, incluidos los sacaleches, no deben pasar por alto una correcta limpieza de estos objetos, que es tan importante como cualquier método esterilizador que elijan utilizar.
Es fundamental que los adultos mantengamos una buena higiene de manos antes de manipular cualquier objeto de los bebés, de preparar la leche o el biberón. Para ello, es imprescindible que nos humedezcamos las manos y nos frotemos tanto el reverso, como las palmas, las uñas y entre los dedos con abundante agua y jabón.
Igual de importante es tener las manos limpias cuando limpiemos los biberones, los chupetes y las tetinas, así como cuando esterilicemos por primera vez estos objetos. Ya lo hemos dicho, agua y jabón es el metodo más eficaz para acabar con cualquier rastro de gérmenes. En el caso de que toques los complementos del bebé con las manos sucias, te expones a infectarlos de nuevo y la esterilización previa no habrá servido de nada.
Al igual que es necesaria una higiene completa para tocar estos objetos, también es necesario limpiar a fondo la superficie en la que vamos a preparar el biberón, al igual que los armarios donde conservamos los chupetes y demas objetos del niño. Por otra parte, una vez haya comido nuestro bebé durante el periodo de lactancia, es necesario lavar con agua y jabón los biberones para que su conservación sea óptima.
No es necesario que los esterilices de nuevo la próxima vez que vayas a usarlo (lógicamente, si pasa una semana sí, pero nos referimos a la siguiente toma), pero debes evitar en todo caso que se quede suciedad incrustada para mantener sano al bebé. Por ello, puedes utilizar un cepillo para llegar al fondo del biberón y aplicar bien el jabón, así como en el cuello y en la rosca del biberón.
En cuanto a la tetina, debes prestar mucha atención para que su orificio no se obstruya por la acumulacion de agua, jabón y suciedad. Una vez hayas lavado a conciencia todas las piezas, déjalas secar sobre una superficie limpia, sin frotarlas.
Si bien es cierto que antaño médicos y pediatras aconsejaban a los padres la esterilización de chupetes, tetinas y biberones que pasaran por las manos de los bebés, con el tiempo se han dado mejores condiciones de limpieza e higiene en las casas de casi todo el mundo, por ello muchos de ellos ya no consideran necesario obsesionarse con este proceso.
De este modo, aunque cada uno es libre de hacer lo que considera y utilizar diferentes esterilizadores en sus casas, se recomienda que a partir después de los cuatro meses de edad se deje de esterilizar con tanta frecuencia los objetos de los niños para que éstos acostumbren a su cuerpo a defenderse por sí solo de los gérmenes o de cualquier tipo de bacteria a los que antes no podrían haber hecho frente debido a su inmadurez.

En todo caso, siempre deberá esterilizar tanto el biberón, como la tetina o el chupete antes de su primera utilización, esto es, recién comprado. Una vez se haya utilizado no significa que no pase de nuevo por un proceso esterilizador, ya que conviene que se repita esta limpieza a fondo cada semana o cada 15 días, aproximadamente.